16º Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia – 1956 – 7 días de viaje a Melbourne

Tengo que siempre informar de nuestros viajes a las grandes distancias. En los días de hoy los viajes continentales se hacen en algunas horas, cuando en aquellos tiempos tardaban una eternidad.

Partimos de Sao Paulo en vuelo de Panam, compañía aérea de EEUU contando con aviones movidos a la hélice. La 1ª escala fue en la ciudad de Caracas / Venezuela y la segunda ocurrió en la ciudad de Nueva York / EEUU.

Pernoctamos en Nueva York para el día siguiente tomar un nuevo vuelo con destino a la ciudad de San Francisco, California. Otro viaje largo y agotador, al final era la travesía de los EEUU de punta a punta, (este / oeste).

Allí acababa el segundo tiempo de nuestro viaje a Melbourne. Nos quedamos 3 días en San Francisco esperando una conexión de vuelo a Australia. Era importante entrenar, no podíamos quedarnos parados esperando el nuevo vuelo.

La jefatura logró encontrar una cancha para nuestros entrenamientos en una universidad y, pidió a los responsables que encontrar a un grupo de jugadores que nos sirvieran de sparring. Eso acabó volviéndose disputa.

Todos eran grandes jugadores contando con algunos ex profesionales. Nuestros enfrentamientos eran durísimos, nosotros queriendo vencerlos y ellos no queriendo perder. Hubo alguna ventaja para ellos pero con equilibrio.

En fin llegó el avión que nos llevaría a Australia. Dejamos la bella ciudad de San Francisco hacia Honolulu, en Hawai. Descendimos del avión y aún en la pista bailarinas del Hula Hula nos aguardaban para la danza.

Pernoctamos en Honolulu. Nos quedamos en un hotel en Waikiki Beach. Al día siguiente subimos de nuevo en el avión que nos llevaría a Figi, Canton y Samoa (Islas del Pacífico) y finalmente a Sidney. Hasta allí, 7 días de viaje.

Descendimos del avión en Sidney en la mañana y, con viaje a Melbourne programada para la tarde. Dejó tiempo de salir para un giro por la ciudad, fue cuando pude conocer la playa de Bond Beach.

Por la tarde volvimos al aeropuerto a fin de tomar un último avión que nos llevaría a Melbourne. Llegando a la ciudad olímpica, un comité de recepción nos aguardaba. Cansados, poca importancia dimos al acto.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *